Posteado por: ferisitos en: Agosto 15, 2008
Nuestra labor docente dentro de un sistema educativo nacional que está perdiendo su esencia adoptando un sistema neoliberal, el cual se va a instituir dentro de nuestra forma de vida y como nuestra forma de vida, ha comenzado una transición de aceptar el inicio de la condenación de la identidad docente, una identidad docente que va a perder toda libertad de cátedra, esclavizados a los requisitos que se impondrán y que su esencia es netamente cuantitativa y con un objetivo laboral.
Es triste descubrir este transfondo de las cosas, es triste descubrir como si aún nacemos para disfrutar la vida, tomando como herramienta el trabajo, en unos cuantos años nuestro rol será vivir para trabajar, siendo esta última la razón de existencia del ser humano, un ser humano que perderá su moralidad relativizando sus acciones en bien de él mismo.
Los docentes son agentes y piezas clave que moldean al ser humano, enseñándole cada una de las habilidades y destrezas para la adaptación de éste a los parámetros sociales, forjando el pensamiento crítico, reflexivo y creativo y sobre todo la idea de libertad en sus decisiones. En un años no será así, todo girará en la producción laboral, un producción que iniciará desde la escuela, formando productores, productores sin esencia, los cuales solo vivirán para trabajar, los cuales dejarán de reconocer la razón humanista de las cosas, solo buscando el bien propio y competente, trascendiendo en ser mejor que el otro en todos los aspectos.
El maestro del futuro, solo será un capacitador, dejará de ser el docente involucrado en el verdadero aprendizaje de sus alumnos, donde solo tomará en cuenta, cubrir las competencias de los futuros ciudadanos, o más bien dicho con requisitos que son los ideales en ese alumno, olvidándose de una educación en la diversidad y en el respeto de cada etapa de la perosona, forzando a estos a llegar a un parámetro para que así puedan tener funcionalidad en la vida social de ese futuro.
Es probable que las escuelas normales desaparezcan para convertirse en universidades formadoras de maestros, las cuales se olvidarán de la identidad técnica pedagógica, dejando de lado la formación en una didáctica acertada, adecuando a posibles docentes capacitadores de manuales estandarizados y objetivos.
La educación está apunto de convertirse en una empresa, la cual su misión será producir humanos, humanos estandarizados para un objetivo en común, impactando solo en ser meros instrumentos de las fuerzas que están en el escalón más alto. Todo lo anterior siempre apunta al capital, una producción en base a mano de obra la cual lo ideal es que sea pasiva y superficial, ah y claro formada en una escuela, donde su preparación sea desde el nacimiento de ese ser humano. Es así que pronto la comparación entre una empresa que produce tornillos y la escuela, solo demostrará diferencias en el tiempo y en el lugar donde se producen.
El presente es el aquí y el ahora, donde la contextualización de este análisis no intenta remontar a un futuro lejano, sino que por el contrario un futuro que está por entrar, y que nos tocará vivirlo y sobre todo sufrirlo, y por ende la idea de dejar la responsabilidad a los docentes que comiencen dentro de 20 años, pone en entredicho un relativismo moral que ya ha invadido nuestro sentir, es decir la labor debió haber iniciado desde que la identidad docente fue golpeada en su sistema pensionario, o remontándonos más atrás, desde las reformas ejidales, donde lo único que falta para el asentamiento del sistema neoliberal es, la reforma a las leyes laborales. Es así que la comodidad o más bien la idea de que a mi no me afecta mucho, ese necesario que quede de lado y que se comience una ardua labor en nuestras aulas, para que los cambios se inicien con el reconocimiento de las personas sobre su razón y esencia de vivir.
Es triste nuestra realidad, una realidad ya carcomida y remplazada por ideas que ni siquiera la capacidad de asombro ha sido estimulada, una realidad aceptada en una apatía normalizada, donde la idea principal del ser humano es dejar de buscar sus derechos, que por naturaleza le corresponden y le han sido arrebatados, adaptándose al dolor y a la conveniencia propia, poco a poco aceptando la idea de que en un futuro naceremos solo con un fin y este no es disfrutar la vida como un día se nos entrego, sino con el fin solo de trabajar.
Ayer, estuve leyendo un texto que quiero recomendarte acerca del futuro de la educación en un contexto neoliberal, es un texto que creeme, no pude leer de un solo tirón, y no porque no sea interesante, lo es y mucho, simplemente que se me paraban los pelos de punta al enterarme del destino futuro que por lo que veo ya nos alcanzó. http://www.poderciudadano.org.pe/?p=2662
saludos
y un te de tila (_)?
De ninguna manera, no debes quitar el tuyo, es excelente, yo me he permitido hacer un enlace hacia tu blog en otros sitios que visito, porque es muy bueno, yo misma te tengo anotado en favoritos.
saluditos
Agosto 15, 2008 a 2:45 am
Con la reforma al bachillerato ,eso que dices es justamente lo que se pretende , la libertad de catedra se acaba y nadie dice nada,la carrera magisteria también, ya se dio la reforma a las pensiones y los maestros siguen durmiendo, me imagino que porque estan muy complacidos con dichos cambios.
saludos